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Rosario: El cooperativismo recupera más fuentes laborales

ROSARIO, SANTA FE: Tras el cierre de la empresa santafesina de gaseosas Naranpol, los ex trabajadores han recurrido a la experiencia cooperativista para formar Districoop, distribuidora de alimentos y bebidas, y continuar con sus puestos de trabajo.

A continuación, se reproduce el artículo publicado en el medio La Capital:

El cooperativismo se convirtió en el camino para recuperar las fuentes laborales

La experiencia de los ex trabajadores rosarinos de Naranpol. Tras el cierre de la empresa santafesina un grupo formó Districoop, una cooperativa distribuidora de alimentos y bebidas.

“La economía social es cada vez más protagonista del crecimiento en la Argentina. De los más de seis millones de puestos de trabajo que esta década ganada generó hay 1.300.000 que nacieron de emprendimientos sociales”, destacó la ministra de Desarrollo Social de Argentina, Alicia Kirchner, durante una de las últimas reuniones de 2013 con el presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), Patricio Griffin. El rol central que adquirió en los últimos años el área que integran ambos funcionarios permitió a muchos argentinos generar una fuente de ingreso a través de un proyecto propio y ese fue el caso de un grupo de ex trabajadores rosarinos de Naranpol, que cuando la productora de gaseosas cerró sus puertas se quedaron sin trabajo.

Luego de un período de gran incertidumbre entre los ex Naranpol comenzó a surgir la posibilidad de formar una cooperativa como salida a la difícil situación que tuvieron que enfrentar cuando de un día para el otro dejaron de cobrar su sueldo. Y formaron Districoop, una cooperativa distribuidora de alimentos y bebidas.

En octubre de 2011 la empresa Productora Alimentaria SA, que comercializaba la marca de gaseosas Naranpol, cerró sus plantas y envió telegramas de despido a los 800 trabajadores que empleaba en todo el país. Pero el conflicto en la empresa santafesina había comenzado en mayo cuando había intentado despedir a 180 trabajadores, además de que ya se habían presentado en concurso preventivo de acreedores.

Tras varias idas y vueltas e intentos del Ministerio de Trabajo de la provincia para que la situación se regularice, en abril de 2012 la familia Galán propietaria de Naranpol anunció que traspasaba la firma a Carlos de los Santos bajo el argumento de que su explotación era inviable por el elevado “costo laboral”. Una operación que finalmente nunca se concretó.

Fue ahí que entre los trabajadores de la planta santafesina comenzó a surgir la posibilidad de formar una cooperativa y entre los ex Naranpol de Rosario la alternativa de armar una cooperativa distribuidora, que era el trabajo que conocían y sabían hacer ya que en la ciudad había un centro de logística.

A mediados de diciembre de 2012 se promulgó la ley de expropiación de los bienes de Productora Alimentaria SA en Santa Fe Capital y tanto la planta como las máquinas fueron adjudicados a la Cooperativa de Trabajo Naranpol Limitada.

En Rosario el camino recorrido fue un poco más complicado. Los ex trabajadores de Naranpol tuvieron que armar todo por su cuenta dado que en la ciudad no había producción.

Un mundo nuevo. Los rosarinos comenzaron a vincularse al mundo del cooperativismo y en poco tiempo se comenzó a gestar el proyecto. Un grupo de 31 ex empleados —de los 70 trabajadores que tenía el centro de distribución de Naranpol en Rosario— se entusiasmaron con la movida que arrancó gracias a que un proveedor de la firma les ofreció mercadería en consignación para vender.

Daniel Isaural, presidente de la cooperativa Districoop, contó que cuando vendieron la mercadería que recibieron en consignación volvieron a cobrar un sueldo después de muchos meses. Luego gracias al apoyo de una compañera que ganó un sorteo de la quiniela y la dono al grupo pudieron alquilar un galpón y armar las oficinas de la distribuidora, recordó.

Así, estuvieron listos para volver a recorrer las calles rosarinas y vender gaseosas u otros productos como los jugos Trechel. Al poco tiempo la gaseosas Secco se interesó en tenerlos como vendedores y Districoop fue convocada para abrir el mercado en Rosario y la región de los productos de Santiago del Estero. “Sabíamos que eramos queridos en el ambiente pero no nos dábamos cuenta. Empezamos a llamar a otros proveedores para contarles que salíamos a vender y tuvimos un muy buen recibimiento”, explicó Isaural.

Y mientras Districoop sumaba productos algunos integrantes de la cooperativa decidieron tomar otros rumbos. Hoy son 24 los miembros de la distribuidora rosarina que tiene entre sus metas poder montar una planta propia para elaborar gaseosas. Pero otro de los proyectos más fuertes que tienen en carpeta es poder comercializar los productos de otras cooperativas y ese es un eje que entusiasma al Inaes. Hay muchas pequeñas cooperativas que podrían verse beneficiadas.